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Danza Clásica, Contemporánea y Tradicional presentes en Guanajuato

Considerada una de las primeras manifestaciones artísticas en la historia, la danza continúa siendo un instrumento que permite expresar emociones y sentimientos a través del cuerpo, es por ello que su presencia en el FIC es indispensable y en esta edición disfrutaremos de espectáculos del 5° arte de Canadá, España, Taiwán y México. 

Como propuesta de danza clásica y como parte de la temporada de su 80 aniversario, llega desde Canadá la Royal Winnipeg Ballet con Going Home Star, una pieza que mezcla la música y el baile mientras relata la historia de Annie, una joven aborigen que aprende de los conflictos que existieron entre las naciones nativas y quienes llegaron a asentarse; esta obra surge de la política del gobierno canadiense de reconciliación con los pueblos originarios.

Dancers of Damelahamid es una compañía de danza indígena de la costa noroeste de Columbia Británica que describirá el acto de recobrar el camino y el entendimiento con el espectáculo Mînowin, en el que integran narración, movimiento, canto, actuación y diseño multimedia.

En el contexto del eje temático de este año, la danza abordará también la migración, y con Ciudad Interior, compañía creada por Alejandro Chávez, pondrá a reflexionar al espectador sobre este tema desde una perspectiva artística, a través del espectáculo Éxodo nocturno (El no lugar). Por su parte, la Compañía de Danza Contemporánea de Acapulco dirigida por Serafín Aponte Nájera presentará el espectáculo Matices, en el que participarán la Orquesta Filarmónica de Acapulco y los Hermanos Tavira con la finalidad de fusionar música calentana, danza contemporánea y música orquestal, para crear un discurso también sobre este tópico.

Desde España llegará a Guanajuato, la danza contemporánea de Ensamble Le Tendré Amour, quienes a través de Seasons entrelazarán danza, circo y música barroca, para recrear las estaciones del año y el ciclo vital del hombre, bajo una escenificación artística que emula obras del famoso pintor Pieter Brueghel.

 Otro de los temas que serán visibles durante el Cervantino es la interacción de la tecnología con el arte. Kuka es un robot que imita las emociones humanas y tiene la capacidad de bailar con varias personas en el escenario; fue mandado a programar en 2010 y creado a la imagen y semejanza del bailarín Huang Yi, quien deseaba liberar los sentimientos de su infancia a través de aquél.

 Con ILL-Abilities™ Crew, ocho bailarines de breakdance con discapacidad nos enseñan que ser diferentes es una fortaleza y que el baile puede ser liberador y nos ayuda a mostrar nuestra esencia; esta agrupación se presentará por primera vez en nuestro país en el Cervantino con el espectáculo Dis-Connect.

 Con la presencia de Peggy Baker, ícono de la danza contemporánea canadiense, los músicos de Arcade Fire, Sarah Neufeld y Jeremy Gara, junto a un grupo de bailarines mostrarán un espectáculo escénico multimedia que explora quiénes somos en la oscuridad, con Who We Are in the Dark.

La danza tradicional tendrá su espacio con la presencia del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández, el cual se ha convertido en el embajador cultural de nuestro país y nos transportará a diversas regiones de la república mexicana con: la Danza del venado, baile representativo del pueblo yaqui; danzas de Veracruz como La rama; de Jalisco el famoso Jarabe tapatío y, además, con bailes de danzón.

 Por su parte, el Ballet Folklórico de la Universidad de Guanajuato deleitará con Las Fiestas en México, una herencia cultural, donde refleja el mestizaje que ha conformado nuestra identidad. Además, Patricia Linares Compañía de Baile Flamenco, mostrará un espectáculo escénico lleno de simbolismos que aborda diversas vivencias en un mundo subjetivo, con su espectáculo Luz en la Piedra.

Y no podía faltar la presencia de la bailaora y coreógrafa española Sara Baras que viene al Cervantino para celebrar una trayectoria artística de 20 años con Sombras, una producción que parece tratarse de una carta de amor dirigida a su madre y su abuela, y por supuesto, a su otro afecto eterno, el flamenco.

Fuente: Festival Internacional Cervantino

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El Royal Winnipeg Ballet llegará al Auditorio Nacional como parte del 47 Festival Internacional Cervantino

El Royal Winnipeg Ballet, una de las compañías de danza más importantes del mundo y la más antigua de Canadá, llegará por primera vez al Auditorio Nacional el próximo 15 de octubre, como parte de la presencia del 47 Festival Internacional Cervantino en la Ciudad de México para presentar Going Home Star, la aclamada puesta en escena del coreógrafo Mark Godden, considerada una de las obras más conmovedoras del repertorio de esta agrupación. 

A través de danza contemporánea, la puesta en escena narra la historia de los internados residenciales indígenas, bajo un sistema diseñado en el siglo XVII para que los niños nativos asimilaran la cultura de los conquistadores que fundaron Canadá. La propuesta artística es un viaje al pasado y al futuro que deja claro que sin verdad no hay reconciliación social.

Fundado en 1939 por Gweneth Lloyd y Betty Farrally, el Royal Winnipeg Ballet es la primera y única compañía de Norteamérica en tener la designación Royal, título otorgado en 1953 por la Reina Isabel II. En 1996, André Lewis se volvió su director artístico y junto con el coreógrafo Mark Godden han dado un nuevo enfoque sobre lo que el ballet debe ofrecer al espectador y a la energía que debe fluir dentro del espectáculo.

The Handmaid’s TaleDráculaEl Cascanueces y Moulin Rouge son algunos de los títulos producidos por la agrupación, lo cual revela su búsqueda de equilibrio entre las tradiciones clásicas de Europa y la nueva estética del ballet contemporáneo.

Producida por encargo de la Comisión para la Verdad y Reconciliación de Canadá —organismo que tiene como misión informar y concientizar a los canadienses sobre la represión a los pueblos nativos—, Going Home Star forma parte de una estrategia nacional para integrar y reconocer a los pueblos originarios de ese país.

Es un ballet que nace de la necesidad de integrar a las comunidades indígenas de Canadá y reconocerlas, al tiempo que da testimonio de las acciones llevadas a cabo hace más de 400 años para «canadienizar» a los hijos de los nativos, al arrebatarlos de sus familias para llevarlos a escuelas residenciales y así desaparecer su cultura. Inspirado en recopilaciones de testimonios de sobrevivientes de dichas escuelas, esta puesta en escena sirve como prueba de sanación de esa deuda histórica.

El título se refiere a Keewatin, como la nombran los Cree —uno de los más grandes grupos amerindios considerados First Nations en América del Norte—, astro que al estar por encima del eje norte de la Tierra parece permanecer inmóvil en el cielo. También se le conoce como Polaris o Estrella del Norte, una guía nocturna en el manto celeste que los antiguos nativos de Norteamérica seguían para poder volver a su hogar.

La protagonista de la trama, Annie, es una joven indígena que trabaja como estilista en un elegante salón de la ciudad, asiste a fiestas, pasa las noches en clubes con atractivos jóvenes y disfruta de todo lo que su madre le advirtió que podría afectarla.

Es así como conoce a Gordon, un embaucador que se hace pasar por indigente, quien la lleva a un mundo que siempre ha percibido, pero que nunca ha visto. Juntos, no sólo recorren las calles de la ciudad, sino también los caminos de sus antepasados, en un viaje en el que la joven descendiente de los antiguos pueblos canadienses se reencuentra y reconcilia con sus orígenes, luego de haber vivido inmersa en el mundo contemporáneo.

Tras su estreno en 2014, la obra fue elogiada por los medios canadienses The Star y Canadian Broadcasting Corporation (CBC); que destacaron su «forma visceral y accesible» y la describieron como «inspiradora». De igual forma aclamaron la «excepcional» coreografía y al personal involucrado en la producción.

El equipo creativo de la puesta en escena está conformado por profesionales reconocidos del ballet norteamericano. Entre ellos, destacan el coreógrafo Mark Godden, el guionista Joseph Boyden y el compositor Christos Hatzis.

Mark Godden, coreógrafo de la pieza escénica, ha realizado obras originales para algunas de las compañías de ballet más prestigiosas del mundo: Boston Ballet, American Ballet Theatre y Royal Winnipeg Ballet, destaca su trabajo como coreógrafo residente en esta última.

La historia de Going Home Star fue escrita por Joseph Boyden, novelista y guionista canadiense ganador del First Novel Award de Amazon por su primera novela Three Day Road (2005) y acreedor del Scotiabank Giller Prize por Through Black Spruce (2008), su segundo trabajo. Boyden estudió escritura creativa en la Universidad de York y en la Universidad de Nueva Orleans. Posteriormente dio clases en el Northern College de Toronto y actualmente forma parte de la Universidad de Columbia Británica.

La música está a cargo del greco-canadiense Christos Hatzis, ganador del Premio Juno, que otorga la Academia Canadiense de las Artes y las Ciencias, y considerado uno de los compositores más importantes en Canadá. Su álbum Constantinople (2006) fue aplaudido por la crítica y descrito por la revista Toronto Star como un trabajo único en la historia de la música canadiense.

Hatzis invitó a participar en este proyecto a talento de origen indígena, como Tanya Tagaq, cantante inuit de garganta, ganadora de los Juno Awards y reconocida por sus colaboraciones con la islandesa Björk y el grupo estadounidense Kronos Quartet. También contó con Steve Wood, fundador junto con sus hermanos Randy y Earl del grupo Northern Cree Singers, banda de cantantes y tambores powwow fundada en 1982, la cual cuenta con seis nominaciones al Grammy y dos más a los Juno Awards, cuyos integrantes son descendientes de los Cree, comunidad indígena del norte de Canadá.

La obra musical de Christos Hatzis para esta pieza coreográfica destaca por su carácter ecléctico, ya que combina sonidos electrónicos con instrumentos acústicos de los pueblos nativos, así como géneros clásicos con música contemporánea. El medio canadiense The Globe and Mail señaló que su trabajo en esta obra es probablemente la mejor composición musical para un ballet jamás creada en el país.

Tina Keeper, la productora asociada, es de ascendencia Cree y fue miembro del parlamento canadiense. El montaje cuenta con el diseño escenográfico de KC Addams, artista de ascendencia indígena, reconocida por crear obras de arte que se inspiran en la cultura popular y la ciencia ficción para abordar los problemas sociales contemporáneos.

El diseño de vestuario está a cargo de Paul Daigle, quien ha desarrollado una gran mancuerna creativa con el coreógrafo Mark Godden en el Royal Winnipeg Ballet.

Tras presentarse el viernes 11 de octubre a las 20:00 horas y el sábado 12 de octubre a las 12:00 y 20:00 horas en el Auditorio del Estado, en Guanajuato, Going Home Star llegará al Auditorio Nacional en el marco de las actividades del Festival Cervantino en la Ciudad de México, el cual regresará al foro capitalino después de cuatro años de ausencia. Por su consolidación en el ámbito internacional de las artes, el festival ocupa un lugar especial entre los cuatro más importantes de su tipo en el mundo.

Este año, el encuentro llega a su edición 47 y se ha convertido en un espacio donde convergen música, ópera, teatro, danza, artes plásticas, literatura y medios audiovisuales. Debido a su relevancia nacional e internacional, el festival fue reconocido con tres preseas de las Lunas del Auditorio, en 2014, 2016 y 2018.

Royal Winnipeg Ballet: Going Home Star se llevará a cabo el martes 15 de octubre a las 20:30 horas en el Auditorio Nacional (Reforma 50, Bosque de Chapultepec).

Fuente: Secretaría de Cultura Federal