La Forlana presentó la magia de la danza barroca en el Complejo Cultural Los Pinos

Los pasados ocho y nueve de mayo, con dos funciones cada día, la compañía La Forlana presentó un programa de danza barroca en el espacio abierto conocido como La Pérgola del Centro Cultural Los Pinos.

En el marco de la campaña #VolverAVerte, la Secretaría de Cultura federal y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Danza, prepararon cuatro presentaciones integradas por once danzas barrocas, para lo cual se contó con todas las medidas sanitarias, las cuales consisten en la instalación de un filtro con tapete desinfectante, la aplicación de gel antibacterial, la revisión de la temperatura que no rebase los 37.5ºC, así como el uso obligatorio de cubreboca.

La directora de la compañía, Magdalena Villarán, quien se inició en este género hace 25 años, comenta que “este tiempo de confinamiento ha bloqueado la posibilidad y el gusto que tenemos las bailarinas y los bailarines de mostrar lo que hacemos. Es emocionante regresar porque la danza es un arte escénico que solamente tiene sentido si se ofrece frente a la gente. Es importante que todas las manifestaciones artísticas tengan un nuevo lugar al alcance de todas y todos”.

Villarán, quien además ha colaborado con Alan Stark –creador del grupo Danzas del Renacimiento y del Barroco— afirma que busca difundir la esencia de la danza barroca que, en su opinión y experiencia, aún es desconocida entre el público y el mismo gremio.

Sobre la historia de este género, comparte: “Surgió en Francia en el siglo XVII, bajo el auspicio del rey Luis XIV. Los músicos y coreógrafos trabajaron en conjunto para crear un estilo nuevo, perfeccionado y difundido por toda Europa. Algunos de los ritmos de moda en esa época, como la zarabanda, la chacona y la folía, son de origen español, adaptados al gusto de la corte francesa”.

Para Magdalena Villarán resulta crucial mostrar al público que la danza barroca está emparentada con el ballet y la danza contemporánea. Es decir, no es un género aislado del pasado, sino producto de una evolución que a su vez ha originado otros estilos, añade.

Sobre las piezas que interpretarán, comenta que se trata de bailes de salón del siglo XVIII que forman parte de un repertorio básico de la época. Para lograr una mejor conexión con el público, el espectáculo incluye explicaciones breves y sencillas que facilitan la comprensión del código y la percepción de la estética del género: “Es importante que las y los espectadores reconozcan la precisión de la danza barroca, así como sus sutilezas. Por eso hablo durante toda la presentación de manera breve.

“La humanidad se ha expresado conforme a la estética de su época, y la danza barroca obedece a toda una estética y retórica de emociones y sentimientos.  Quiero que las y los asistentes se den cuenta de que nuestra forma de expresión actual es producto del tiempo”, dice Magdalena Villarán quien está a cargo de la dirección, reconstrucción y adaptación de las obras, las cuales serán interpretadas por Rocío Maza, Alberto Salgado y Gabriel Barrozo.

Foto: INBAL

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