Nuevas voces coreográficas del Cico se expresarán en el Teatro de la Danza Guillermina Bravo

Desde sus inicios, el Centro de Investigación Coreográfica (Cico) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura ha trabajado como un laboratorio de creación artística e investigación basada en la experimentación corporal como enfoque y principio, en continua acción comunitaria. 

Los estudiantes del Cico adquieren una perspectiva sobre la danza a partir del desarrollo de habilidades cognitivas y actitudes críticas sobre el proceso de investigación y creación que sustenta su propia experimentación. Por ello, como parte de sus prácticas escénicas, presentarán 12 nuevos trabajos en el Teatro de la Danza Guillermina Bravo el 5, 6, 7 y 8 de febrero a las 13:30.

Cada jornada presentará un programa diferente: el martes 5 tocará el turno de las coreografías Ser resistencia, de Valeria Samaniego; Habitantes, de Mayela Guadarrama Briones; Encuentro, de Pilar Santiago, y Una memoria, de Mérce Jara, una pieza que presenta ciertas particularidades al ser una video danza.

El miércoles 6 de febrero tocará el turno a las propuestas: La espera, de Luis Andrés Villegas Esparza; Yugen, de Melisa Montalvo; Dos espíritus un cuarenta y uno, de Rodrigo González, y Ser invisible, de Elvira Aguilar Navarrete.

Por otro lado, el jueves 7 de febrero presentarán tres coreografías y corresponden a: Metamórphõsis, de Eduardo Hernández Valdenegro; Sostenernos: Acción Coreográfica en Resistencia. Una investigación práctica sobre el “poder” de estar juntxs, y Ecos del alma, de Iván Pereira.

Finalmente, el viernes 8 se presentará una sola obra debido a las características de su sentido y duración, la cual es Crónica de un deseo, de Irasema Serrano.

Las propuestas del martes 5 y miércoles 6 corresponden a los alumnos y alumnas que acaban de concluir su quinto semestre, mientras que las obras de los otros días, jueves 7 y viernes 8, son de titulación.

Integrantes del Cico mencionan que están seguros de que las funciones podrán mostrar al público la dilatada variedad de voces coreográficas que en su día a día se cultivan y el compromiso y pasión de sus estudiantes, así como de sus maestras y maestros.

Señalaron que conciben las prácticas escénicas como una importante oportunidad de crecimiento de los saberes dancísticos de sus estudiantes. Además, no fetichizan el foro, pero tampoco le quitan ningún valor. Quieren enfrentarlo con seriedad, creatividad y respeto.

Por último, invitaron a las personas interesadas en la danza a que los acompañen en esta actividad artístico-pedagógica que estará llena de talento, propuestas, emociones, expresiones y donde quedará plasmada la formación que han adquirido los estudiantes. Fuente: INBA

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