Jardín… en el desierto, coreografía sobre la belleza y el paso del tiempo

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Jardín… en el desierto, coreografía sobre la belleza y el paso del tiempo

Una necesidad personal llevó a Isabel Romero, directora de la agrupación Proyecto Finisterra, a apostar por una pieza abstracta y conectada con el lenguaje dancístico de una manera más convencional.

Se trata de Jardín…en el desierto, obra que inaugura la Temporada Danza Libre 2018 en el Centro Cultural “Los Talleres”, con funciones del viernes 4 al domingo 6 de mayo.

“Proyecto Finisterra se ha ido más hacia una línea teatral, trabajamos con el clown, obra de títeres, pero en esta ocasión quise indagar en temas como la belleza y los cambios del cuerpo después de tantos años de trabajo”, comentó la también coreógrafa y bailarina.

Para esta pieza, Isabel Romero invitó a su colega David Barrón, con quien bailó hace tres décadas, para juntos generar una atmósfera que tiene que ver con el desierto y principios estéticos del zen como el silencio y la capacidad de contemplar.

“Ya no somos los mismos; el cuerpo no es igual con el paso de los años, pero en lo personal me siento más capaz de expresar con mi cuerpo que antes; las capacidades son distintas, pero lo que uno gana con la experiencia que se traduce en los músculos y en tu sistema nervioso lo vuelve más interesante”.

Destacó que al tratarse de una obra dancística no posee una narrativa y se relaciona más con la poesía y el planteamiento de situaciones y posibilidades espaciales.

“Bailamos lo que somos y la danza es así, te vulnera el estar en un escenario, y es bonito estar contentos con lo que hemos construido de nosotros mismos. Cada quien ha tomado el rumbo en el que ha creído, desde su trinchera y eso ha sido lo más interesante como artistas y amigos”.

Para la beneficiaria del programa Creadores Escénicos con Trayectoria, periodo 2017-2019, la apuesta de la pieza que se inscribe en el proyecto apoyado por el Fonca es generar imágenes contundentes en las que el público los acompañe no sólo desde la contemplación sino a partir de imaginar su propio paisaje.

“Eso es el misterio del arte escénico, aunque no se cuenta nada hay complicidad y conciencia de que se habla de lo mismo… Trabajamos a partir del juego y la intuición para generar un espacio de convivencia entre nosotros y con el espectador”.

Un elemento particular es que la música es interpretada en vivo por Argel Altamirano y Jorge A. Caballero Vega, con quienes los bailarines también interactúan.

Sobre el tema de la belleza, Isabel Romero reflexionó en la capacidad que tenemos las personas para encontrarla en cualquier lugar, desde el sonido del agua, la luz y, en este caso, en un espacio vacío.

“La belleza te conmueve, te toca y te transforma, tiene muchas capas y está en el que mira. Es necesario educar a seres humanos capaces de ver la belleza y distinguir sus posibilidades en una época tan materialista. En este desarrollo de la sensibilidad del ser humano está la capacidad de encontrar la belleza de una manera sutil”.

Jardín…en el desierto es el primero de los cinco programas diferentes que ofrecerá Temporada Danza Libre 2018, con la intención de mostrar propuestas coreográficas de danza contemporánea que difícilmente se podrían encontrar reunidas en otro foro.

Las funciones serán este viernes 4, a las 20:00 horas; el sábado 5, a las 19:00 horas; y el domingo 6, a las 18:00 horas en el Centro Cultural “Los Talleres” ubicado en Francisco Sosa No. 29, Coyoacán.

Fuente: Secretaría de Cultura / CGP

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