El INBA rendirá homenaje a la coreógrafa Nellie Happee por Toda una vida en la danza

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El INBA rendirá homenaje a la coreógrafa Nellie Happee por Toda una vida en la danza

El Instituto Nacional de Bellas Artes, por medio de la Compañía Nacional de Danza (CND), rendirá homenaje a la coreógrafa mexicana Nellie Happee por sus 88 años de vida y 68 de trayectoria artística, con la puesta en escena de dos destacadas coreografías: Carmina Burana y La pavana del moro.

Bajo la dirección de su titular, Mario Galizzi, la agrupación interpretará este programa titulado Carmina Burana de Nellie Happee… homenaje a toda una vida en la danza el domingo 13 de mayo a las 17:00 y el martes 15 a las 20:00 en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes.

Debido a la destacada trayectoria de la maestra Nellie Happee y a la importancia de su obra, los boletos para disfrutar de este espectáculo se agotaron en diez días a partir de su salida a la venta.

Para este programa especial se ha invitado a participar a la soprano Cynthia Sánchez, el tenor Hugo Colín y al barítono Guillermo Ruiz, quienes cantarán partes solistas de Carmina Burana, acompañando al elenco de bailarines, así como a la Orquesta y el Coro del Teatro de Bellas Artes, bajo la dirección del maestro Srba Dinic.

La versión coreográfica de Nellie Happee a la cantata escénica Carmina Burana, de Carl Orff, está cumpliendo 35 años de éxito continuo. Se estrenó en 1983 en el marco del XI Festival Internacional Cervantino. La coreógrafa la creó en 25 cuadros escénicos distintos entre sí, con su propio carácter y un potencial para construir una imagen sobre la pasión, reflejada en las acciones y expresiones de los bailarines que toman parte en el escenario.

“Fue un reto para mí porque es una obra que tiene muchos contrastes y, al mismo tiempo, se convirtió en una experiencia muy bella”, comentó la exbailarina y coreógrafa.

Carmina Burana está basada en la obra musical de Carl Orff, sobre poemas goliardos de los siglos XII y XIII que se encontraron en el monasterio de Beuren, Alemania. Hablan del amor, del renacer de la vida en cada año, así como del placer y del gozo que el amor renovado produce. En la puesta en escena de la CND, música y texto se compaginan con el movimiento, dando una especial atención al vigor de los poemas musicalizados por el compositor alemán entre 1935 y 1936.

“Al escuchar la música me di cuenta de que tenía muchas posibilidades. Es verdad que soy de formación clásica, pero tuve la suerte de trabajar con los contemporáneos, lo cual fue un enriquecimiento para mí, brindándome otra visión de la danza”.

La destacada maestra mexicana disfruta mucho crear obras que expresen sentimientos, donde los bailarines se conecten entre ellos y se comuniquen con el espectador; y al igual que hace 35 años, ella personalmente ensaya con cada uno de los participantes.

“El cuerpo de baile es muy importante porque brinda apoyo a las escenas y a los personajes”, mencionó Happee, quien agregó: “Al trabajar con los bailarines sopeso muchas cualidades, no solo la parte técnica; por ejemplo, en una de mis escenas favoritas, la de La taberna, encontramos al hombre atormentado, quien no es el hombre perfecto, encantador o el príncipe azul que todas las mujeres sueñan, sino un ser lleno de vicios, que cae y se levanta. El personaje del cisne es representado por un varón que tiene a su vez plasticidad y fuerza, y la mujer en rojo es la personificación de la sensualidad”.

El Homenaje a toda una vida en la danza se completará con una de las grandes coreografías de José Limón: La pavana del moro, con música de Henry Purcell, en arreglos de Simon Sadoff.

Aunque lleva el subtítulo de Variaciones sobre el tema de Otelo, esta pieza dancística no pretende ser una versión coreográfica de la obra de Shakespeare. En la forma de una pavana y otras danzas del alto Renacimiento, se cuenta la leyenda del desafortunado moro y de su esposa, de quien injustamente sospecha, así como del amigo traidor del moro y su mujer. Los cuatro personajes retratan la tragedia humana, por lo tanto, este ballet es atemporal.

Se presentó por primera vez el 17 de agosto de 1949 en el Festival de Connecticut College, y estuvo a cargo de la Compañía de Danza José Limón. La obra se escenifica en México mediante acuerdo con Boosey & Hawkes, Inc., editor y propietario de los derechos de autor.

Cabe destacar que Nellie Happee (Ciudad de México, 1930), cuyo legado se compone por más de 50 obras que han sido llevadas al escenario por compañías y ballets nacionales y extranjeros, comenzó su carrera dentro del arte del movimiento desde muy temprana edad.

A los cinco años fue inscrita en la Academia Cultural Alma Mexicana, donde aprendió a bailar diferentes ritmos. Luego ingresó a la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello con Estrella Morales, quien era discípula de Isadora Duncan.

Con el objetivo de completar su formación dancística, Happee tomó clases, en distintos países, de técnica soviética y cubana. Aprendió además el sistema de la Royal Academy of London.

A su regreso a México se dedicó al ballet y a la danza moderna con obras de José Limón, Doris Humphrey y Anna Sokolow. Formó parte del Ballet Mexicano, el Ballet de Cámara, el Ballet Clásico de México, el Ballet Independiente y el Ballet Clásico 70.

Fuente: INBA

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