El Ballet Nacional de Holanda presentó una versión de El Quijote de Alexei Ratmanski

Sala de Prensa,

El Ballet Nacional de Holanda presentó una

versión de El Quijote de Alexei Ratmanski

 

El Ballet Nacional de Holanda, considerada una de las cinco mejores compañías de danza del mundo, llegó al 44 Festival Internacional Cervantino para presentar tres partes de la enorme producción que integra El Quijote, en la versión que el coreógrafo ruso Alexei Ratmanski, escribió para esta agrupación a principios de este siglo.

Ted Brandsen, director de la compañía desde 2012 y ex bailarín de la misma, explicó en conferencia de prensa el tamaño de la producción de El Quijote:

“La producción original tiene tres actos con ocho cambios de vestuario y escenografía por lo que es muy difícil de transportar, pero trajimos a 65 bailarines que están considerados entre los mejores del mundo, así que la función va ser muy especial”, auguró.

Las tres partes que mostraron, dieron sin embargo una buena idea de la belleza y calidad de la coreografía completa y pudieron verse el 21 y 22 de octubre en el Auditorio del Estado, y el 23 en el teatro Bicentenario, de León.

Creyente de que es necesario tener una nueva mirada sobre los clásicos, Brandsen indicó que de don Quijote interpretarán la versión final del fandango, con 24 bailarines, un grand pas y el gran finale, y se verá, además, un grand pax de deux, escrito por Georges Balanchine con música de Luwding Moreau Gottschalk, interpretado con los solistas Anna Tsgankova, de Rusia y Daniel Camargo, de Brasil.

El programa se completa con otras dos secciones “más tranquilas y melancólicas que irán al principio”, escritas por dos renombrados coreógrafos holandeses allegados a esta agrupación: Rudi van Dantzig y el prolífico Hans van Manen, “considerado uno de los más grandes coreógrafos del mundo” quien ha dedicado 70 de sus 84 años de vida a la danza, “permanece activo y aún trabaja en muy buenas condiciones”, y ha creado más de 150 ballets para las compañías más importantes del planeta como San Francisco, Bolshoi, y Mariinski.

Del primero se interpretará Cuatro últimas canciones, con música de Richard Strauss, “una especie de firma de la compañía que se ha bailado en todo el mundo”, y del segundo, “que con orgullo presentamos por primera vez en México” un par de obras: Dos variaciones de oro, con partitura de Jacob ter Veldhus, y Variaciones para dos parejas, con collage musical de Britten, Rautavaara, Kovács y Piazzola.

Respecto de El Quijote, el director del Ballet Nacional de Holanda relató que, para crearloRatmanski, realizó una profunda investigación de la notación original de Marius Petipa, cuyos manuscritos se encuentran en la Universidad de Harvard, e hizo una relectura del ballet que años después realizó Alexander Gorski, “y con eso usó la imaginación para reconstruir el ballet”.

El propio Ratmanski le comentó a Bradsen “varios aspectos interesantes de esta versión, ya que considera es uno de los ballets más felices y vivos que ha conocido, si bien la historia no parece ser muy profunda, está llena de alegría, y contiene este aspecto especial de Cervantes que es su energía y positivismo”.

Consideró que no se puede hablar tanto de una locura de don Quijote, como de sueños y visiones, algo que “en la versión original completa sí tiene una amplia sección”. Lo que hay que ver es que el ingenioso hidalgo “vivió en otra época, en la que su propio mundo no le era suficiente. En la versión de Petipa, don Quijote es un personaje menor, pequeño, los más importantes son Basilio y Quiteria y por lo tanto, ya que así está la situación en este ballet”, así se presenta.

Ratmanski, sin embargo, añadió en 2010, “un capítulo de don Quijote y Sancho Panza más poético sobre sus sueños, visiones y lucha”.

Agregó que no es necesario “ser español para poder bailar El Quijote, y recordó que la primera versión del ballet fue compuesta por un coreógrafo ruso y ejecutada por franceses “y así ha sido a través de la historia en muy distintos países; más bien hay que entender el temperamento y la pasión asociada con España que se expresa con el cuerpo, los sentimientos y las emociones de los artistas, como sucede con otras coreografías porque no es necesario ser ruso para bailar El lago de los cisnes, ¿verdad?”.

Al hablar del Ballet Nacional de Holanda, una agrupación nueva (nació en 1961) con relación a otras como el Bolshoi que tiene 300 años, señaló que es muy internacional pues cuenta con las actuaciones de bailarines de 27 países, entre ellos, Rusia, Brasil y Estados Unidos, “incluso tuvimos algunos de México, y es una lástima que ya no estén ahí, así que podemos decir que es una compañía que no tiene un solo estilo de baile, sino muchos diferentes con una aproximación muy directa y nosotros hacemos la tradición más clásica de la danza, junto con la contemporánea”.

El Ballet vino a México por primera vez en 1965, pero es su estreno en Guanajuato por lo que dijo que los integrantes de la compañía están “muy contentos de estar aquí, llenos de energía, en Guanajuato, una ciudad llena de arte y cultura”.

Fuente: Festival Internacional Cervantino 2016

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