La Compañía Nacional de Danza Folklórica presentó Función de Gala en el Palacio de Bellas Artes

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La Compañía Nacional de Danza Folklórica presentó Función de Gala en el Palacio de Bellas Artes

Como parte de las actividades conmemorativas por su 41 aniversario, la Compañía Nacional de Danza Folklórica (CNDF) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) ofreció una Función de Gala en el Palacio de Bellas Artes el pasado lunes 27 de junio, con un programa que integró cuadros representativos de los estados de Puebla, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Nuevo León, Veracruz y Sonora, así como el Huapango, de Moncayo.

Entrevistada por el INBA, la fundadora y directora general de la agrupación, Nieves Paniagua, dijo que “la CNDF cumple 41 años de existencia con muchos frutos de egresados que ahora viven de la danza folklórica y que se han convertido en maestros o han creado sus propios ensambles. En este tiempo hemos realizado una labor muy importante para difundir las costumbres y tradiciones de nuestro país, con un trabajo constante”.

La CNDF se creó en 1975 bajo el nombre de Ballet Folklórico de la Dirección General de Educación Tecnológica Industrial, que cambió en 1979 a México Ballet Folklórico. En 1980 realizó giras por Francia, Alemania, Italia, Suiza, Yugoslavia, Hungría, Panamá, Honduras, Colombia, Ecuador, Perú y Chile. Como reconocimiento a su calidad e intensa labor profesional, en 1984 el INBA le otorgó el nombre de Compañía Nacional de Danza Folklórica.

Desde ese momento se presentó ininterrumpidamente durante el mes patrio en el Palacio de Bellas Artes. Posteriormente continuó con sus presentaciones en Albania, Bélgica, Costa Rica, China, Dinamarca, España, Estados Unidos, Guyana Francesa, Nicaragua, Portugal y Venezuela. Actualmente continúa presentando su temporada anual en la Ciudad de México, el interior del país y el extranjero.

Ha cimentado su prestigio nacional e internacional como lo atestiguan las excelentes críticas que se han realizado sobre sus actuaciones, también ha estado en los más prestigiados festivales culturales, donde ha compartido marquesinas y actuaciones con compañías de danza clásica y contemporánea, orquestas sinfónicas y compañías de teatro y ópera, todos estos de gran calidad artística.

El programa que ofreció la CNDF para celebrar su 41 aniversario integró una pieza que recrea las fiestas en honor al santo patrono de la Iglesia de San Francisco en Puebla; la Danza de vaqueritas y la Danza de Cúrpites, ambas de Michoacán, huapangos de los estados que conforman la región huasteca y las bodas tradicionales de Amatlán de Cañas, de Nayarit.

Después del intermedio, la agrupación folklórica subió al escenario para interpretar danzas características de Oaxaca y Nuevo León, los sones jarochos de Veracruz, la Danza del venado y las Pascolas de Sonora, para concluir con el Huapango, de Moncayo, con el colorido y la tradición del folclor en las huastecas.

“El programa que presentamos permitirá que el público sienta las costumbres y tradiciones de distintos estados de la República Mexicana. Algo muy importante es que el trabajo de la compañía se enriqueció asistiendo a los lugares de origen y hablando con las personas que eran sabias en lo que hacían. Así las coreografías que realizó el maestro Roberto Vallejo son como una ventana para que el público se sienta en el lugar de origen.

“Queremos que los asistentes vean que hemos realizado un rescate que se adecua al foro de un teatro para que perciba como es la gente, como vive y disfruta las costumbres y sus bailes”, explicó la maestra Paniagua.

Señaló que la danza folklórica es un arte que requiere de mucha disciplina y es necesario que de ahí salga el máximo respeto para no distorsionar en el foro la imagen de lo que se hace en las poblaciones de nuestro país. “El trabajo que hace la compañía puede ser la bandera para mostrar lo que tenemos en México y valorarlo, como se ha hecho en Europa y otros países del mundo”, indicó.

Para la también coreógrafa, la danza folklórica de nuestro país tiene la ventaja de que en los lugares de origen no necesita promoción y lo que más se requiere es que se analice si los programas que se realizan son creativos y si lo que se presenta en el escenario es como lo hacen en aquellos lugares. “Nosotros hemos traído a los informantes, quienes trabajan los pasos y la música y después en el teatro nosotros presentamos ese rescate.

“Nuestros programas están basados en la idea de darle al público no solo lo que aplauda sino lo que necesita. La CNDF realiza un trabajo en el que cuida mucho no imitar, sino representar los cuadros con la orientación de la gente de los lugares de origen. Es como entrar a un museo pero donde se baila”, afirmó Nieves Paniagua.

Por último, comentó que dentro de la danza folklórica es necesario que el bailarín se nutra con los programas, que vea la forma como vestían en los pueblos y como actualmente en muchos de esos lugares se siguen respetando los trajes de tradición.

“Cada uno es responsable de lo que ofrece al público y la tarea de la CNDF es presentar pasajes, costumbres y tradiciones de la forma más completa posible”.

Fuente: INBA

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