Bailan para reflexionar sobre el impacto de la tecnología en el ser humano

 

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Bailan para reflexionar sobre el impacto de la tecnología en el ser humano

 

El impacto de la tecnología en el comportamiento del ser humano es el tema central de la coreografía Prefiero ser un cyborg que una diosa, a presentarse del 21 al 24 de agosto en el Teatro de la Danza del Centro Cultural del Bosque.

La compañía MUSSE DC, dirigida por Abigaíl Jara, trae este espectáculo e invita a reflexionar acerca de las nuevas relaciones humanas “tomadas” por dispositivos móviles, las redes sociales e internet, convirtiéndose en parte fundamental de la comunicación.

¿Qué tan afectados estamos por esta dependencia a la tecnología? Se pregunta la compañía  MUSSE DC en este trabajo inspirado en el Manifiesto cyborg, escrito en 1985 por Donna Haraway, profesora del programa de historia de la conciencia en la Universidad de California.  El manifiesto es un texto político donde Haraway aplica el término cyborg para definir la realidad social contemporánea como un mundo postgenérico, habitado por híbridos ocyborgs, en el que ya no hay diferencia  entre lo orgánico y lo mecánico, entre las identidades sexuales, lo material y lo inmaterial.

Para este trabajo dancístico, Abigaíl Jara tomó como base las teorías sobre la llamada “Singularidad tecnológica” que, según Raymond Kurzweil, inventor y científico estadounidense especializado en ciencias de la computación e inteligencia artificial, es «… un futuro durante el cual el ritmo de cambio tecnológico será tan rápido, su impacto tan profundo, que la vida humana se transformará de manera irreversible, desaparecerán las fronteras entre la inteligencia biológica y la artificial.

“Esta visión del futuro —dice Abigaíl Jara—  a nosotros como artistas nos hace cuestionar nuestro presente ¿Qué somos ahora, en qué nos convierte esto? ¿Cómo podemos llamarnos a nosotros mismos seres humanos cuando a través de una máquina nos comunicarnos con alguien que tenemos a un lado?

“Ante esta vorágine tecnológica necesitamos replantearnos las cosas y requerimos de todos los lenguajes para decirlo: la danza es nuestro lenguaje. Bailamos porque es grave la visión de que a un cyborg o a un ser tecnológico, se le pueda encender y apagar, conectar y desconectar, programar y desprogramar, lo cual significa que el adoctrinamiento y la manipulación serán un juego de niños cuando se nos pueda reprogramar a distancia, descargando formas de pensar e ideologías en nuestras cabezas”.

Prefiero ser un cyborg que una diosa es un espectáculo para bailarines, robots y cyborgs producido en colaboración con el ingeniero  Hernando Ortega y el diseñador industrial Jonathan Ramírez Díaz de León. Se presenta en breve temporada en el Teatro de la Danza del 21 al 24 de agosto. Jueves y viernes a las 20:00, sábado a las 19:00 horas y domingo a las 18:00 horas.

Fuente: INBA

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