El ciclo Quejío flamenco regresa al Cenart

El Centro Nacional de las Artes (Cenart), institución de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, presenta el ciclo Quejío flamenco 2021, que se llevará a cabo del 8 al 17 de octubre, en el Teatro Raúl Flores Canelo, con la participación de las compañías Viva Flamenco, Flamenco Rubio Cuevas e INTERflamenca.

El ciclo Quejío flamenco tiene sus antecedentes en el año 2004 en lo que en su momento se llamó Duende flamenco, que se creó como una plataforma en la que se pudieran expresar los ejecutantes de este arte andaluz que integra el baile, el cante, la música de guitarra y el cajón. Tras una pausa en 2020, debido a la pandemia por covid-19, este año el ciclo se llevará a cabo con la participación de algunos de los más destacados exponentes del género en México.

Los viernes 8 y domingo 10 de octubre el escenario será de la Compañía Viva Flamenco, bajo la dirección de Leticia Cosío, que presentará el programa A la sombra del naranjo, un espectáculo de pasión y fuego, de gran colorido y drama, con música en vivo de guitarra, cante, baile y palmeo en donde ocho artistas, entre músicos y bailaoras, expresan una gran fiesta andaluza.

“Toda presentación de Viva Flamenco es un estallido de colorido y calidez, donde los vivos tonos del cante, el palmeo y la guitarra rasgueada se funden con los ademanes de las bailaoras, fuertes, candentes o sensualmente sutiles, para despertar los sentidos y las más íntimas emociones del espectador”, expresa Leticia Cosío.

La Compañía Flamenca Nuria Catalina, dirigida por Nuria Catalina Rubio Cuevas, presentará dos programas: el sábado 9 de octubre, Clásico & Flamenco, un viaje a través de distintos compositores como Manuel de Falla, Soutullo y Vert, Isaac Albéniz y Agustín Lara, con arreglos y esencia flamenca, creando una sinergia que transporta al público a distintas atmósferas.

El sábado 16 de octubre el programa a interpretar será Sin distancia, ni tiempo…, un espectáculo que provoca la reflexión sobre lo que no es visible pero sí perceptible en las relaciones humanas. “El espacio, sin habitarlo, se piensa, se vibra. Sin poderse ver, palpar o tocar, la energía entre una y otra persona existe. Aunque no haya acercamiento se siente, se vive, hay un pulso, una respiración, todo continúa y se transforma”, indica Nuria Catalina Rubio Cuevas.

Los viernes 15 y domingo 17 se presentará la Compañía INTERflamenca, bajo la dirección de Ricardo Rubio, con el programa Puntales del cante, con el cual celebran el 20 aniversario de esta agrupación interdisciplinaria que se caracteriza por hablar desde el “flamenco hecho en México” e integrarlo con otras técnicas dancísticas como el teatro, el performance, la voz, el arte sonoro-electrónico y visual multimedia.

Puntales del cante es un homenaje al cante y a los imaginarios femeninos. Es resultado del segundo año de la investigación del maestro Ricardo Rubio: De flamenco femenino, apoyada por el Fonca (Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales), como Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte 2019-2022.

“El cante, la voz, la madre, una ruta que es indispensable de caminar y saberla andar. El camino a la longevidad y después de las destrezas, el encuentro con la voz. Mi voz, la voz universal de la Tierra, de la tierra flamenca, de la tierra universal. Esta nos acompaña y nos da el impulso e instrucción de cómo vivir y actuar en el baile. Un homenaje al cante, a quienes me han enseñado a decirme y a encontrar mis palabras y mi voz. Los cuatro puntales, las cuatro rutas-raíces del flamenco (fandangos, tonás, soleares y tangos) son el camino que guía y nutre lo jondo del flamenco”, señala el coreógrafo y director de INTERflamenca.

El ciclo Quejío flamenco se llevará a cabo como parte de la campaña #VolverAVerte, los viernes, a las, 20:00 h; sábados, a las 19:00; y domingos, a las 18:00 h, en el Teatro Raúl Flores Canelo. Los boletos tienen un costo de $120 pesos y están a la venta a través del sistema Ticketmaster y en las taquillas del Cenart.

Las personas asistentes deberán seguir un riguroso protocolo para la protección de todos, el cual incluye el acceso a través de un filtro sanitario, uso obligatorio de cubrebocas y la sana distancia, de acuerdo con los lineamientos establecidos por las autoridades sanitarias.

Fuente: Secretaría de Cultura Federal

El ténabari, más que un capullo para los yaquis

Los tobillos de los danzantes de venado son fuertes. Apisonan la tierra con golpes decididos para hacer escuchar sus dos sartas de capullos, como pequeñas sonajas. En cambio, los pascolas portan poco más de mil de tales instrumentos sonoros, cosidos a siete brazadas de hilos de algodón, con los cuales se cubren ambas piernas, del tobillo a la rodilla. Los botones suenan con minúsculas piedras, recolectadas en los hormigueros del monte o en la arena del río Yaqui, llamados ténabaris.

En la danza-ritual de pascola y venado, el ténabari es más que un capullo. Los pueblos que la ejecutan agradecen vestidos de monte: cabeza de venado (Odocoileus virginianus), sonajas de bule (Crescentia alata) y capullos de mariposa (Rothschildía cincta); lo más valioso para ellos.

En estos pueblos existe un sentimiento de reciprocidad: si el monte (juya ánia), de acuerdo a sus mitos, representó en el pasado su sobrevivencia, había que devolverle algo y una manera de hacerlo es mostrar agradecimiento a través de las fiestas religiosas donde se le canta y danza, explica la bióloga del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Noemí Bañuelos Flores.

La danza de pascola y venado junto con todos los saberes que encierra, como la elaboración de los ténabari, es una tradición que unifica a los pueblos del noroeste mexicano: yoeme (yaqui), yoreme (mayo), makurawe (guarijío), o’odham (pápagos), comcáac (seri), o’ob (pima), odami (tepehuano del norte) y rarámuri (tarahumaras), al ser su único elemento identitario, detalla el investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Sonora, José Luis Moctezuma Zamarrón.

Los yaqui usan un metro de capullos de mariposa en los tobillos para que se escuchen las pisadas en la ejecución de la danza, mientras en la cintura se pronuncian los movimientos que generan los sonidos de pezuñas de venado, simultáneamente a la sonoridad de las sonajas de bule.

Instrumentos musicales que se afinan

La mariposa o polilla cuatro espejos (Rothschildia cincta) es nocturna y pertenece a una variedad de la familia de los gusanos de seda salvaje que se reproduce en el bosque mesófilo ―espinoso, refiere Bañuelos― del sur de Sonora, ubicado en los municipios de Álamos, Navojoa, Huatabampo, Quiriego, Etchojoa y Villa Juárez, donde crece el árbol sangregado.

Este insecto también se reproduce en comunidades yaqui, en la sierra y la costa, en el árbol citavaro (Citabaro Vallesia glabra), y al sur de Arizona, detalla la coordinadora de la zona sur de la Dirección General de Culturas Populares, María Trinidad Ruiz Ruíz. Las alas de la mariposa cuatro espejos son membranosas y cubiertas de escamas de color café y oro, con dibujos simétricos, y cuatro triángulos transparentes que reflejan la luz.

El artesano de los pueblos del noroeste suele buscar los capullos vacíos de esta mariposa en las ramas del árbol hospedero. Siguiendo el ciclo reproductivo del animal, antes de desprenderlos se asegura que el insecto alado ya no esté dentro. También en el monte, el mayo selecciona pequeñas piedritas de los montículos de los hormigueros, con las que rellenará los capullos; mientras el yaqui, lo hace en la arena de río.

Ya en el taller, el artesano corta el extremo de las bolsitas por donde salieron las polillas. Las limpia y mete cinco o seis piedritas, elegidas cuidadosamente, probando su sonoridad hasta obtener un golpeteo afinado: los ténabari son instrumentos musicales y deben dar cierto sonido, advierte Bañuelos. Para elaborar las brazadas, el artesano agujera el extremo cortado del capullo de seda y por ahí pasa el hilo, engarzando los capullos de dos en dos hasta formar una larga cadena.

El antropólogo Moctezuma Zamarrón explica que los pascolas y pascoleros y el venado están fuertemente articulados a la cosmovisión de los pueblos del noroeste, por eso la danza se concibe para ser practicada dentro del ritual.

Los orígenes de la danza son prehispánicos, específicamente en los grupos cahitas que los misioneros jesuitas integraron al catolicismo, convirtiéndola en elemento importante de sincretismo. A la fecha continúa como elemento fundamental en la vida comunitaria de estas culturas. El pascola y el venado, con sus característicos ténabari en las pantorrillas, son personajes siempre presentes en las festividades de esos pueblos, desde el nacimiento hasta la muerte.

Sin embargo, en Sonora desde hace algunos años la colecta de capullos secos se ha vuelto imposible: la mariposa ha minado su presencia, causando efectos negativos para las fiestas y ceremonias de los yaqui y mayo, coinciden en señalar los investigadores, al grado que han tenido que elaborar brazadas hechas con “capullos” de material reciclable de estaño, llamados boténabari, los cuales producen un sonido similar, afirma el profesor de la Escuela de Antropología e Historia del Norte de México, sede Creel, Chihuahua, Pablo Sánchez Pichardo.

La antropóloga María Trinidad, quien ha trabajado con la tribu yaqui del municipio de Cajeme, explica que una de las causas principales del alejamiento de la mariposa cuatro espejos de su área habitual de reproducción es ocasionada por la extensión de áreas de cultivo en los valles mayo y yaqui, debido a la aplicación de fungicidas y herbicidas.

José Luis Moctezuma, Noemí Bañuelos y María Trinidad Ruíz han documentado el hecho. Por su parte, cada uno advierte de la estrecha relación entre el patrimonio natural y la conservación del patrimonio cultural inmaterial de los pueblos indígenas, como es el caso de los ténabari.

Tanto los mayo como yaqui han expuesto a los antropólogos la disminución de los preciados sacos e, incluso, el hecho de que en tiempos recientes han adquirido importancia económica y con las ganancias económicas se apareja un grave problema: se está dañando el ciclo de vida de la mariposa, al colectar los capullos con la larva aún en desarrollo.

Han surgido iniciativas que pretenden detener la pérdida de saberes relacionados con los ténabari, a través del desarrollo de mariposarios comunitarios. Hay intentos en comunidades yaqui, como Tórim y Cócorit; el proyecto más avanzado es un mariposario mayo, instalado en el Centro de Cultura Mayo Blas Mazo, en la comunidad El Júpare, municipio de Huatabampo, bajo cuidado de la comunidad y a cargo del promotor cultural Antolín Vázquez.

María Trinidad Ruiz refiere que el primer reto al que se enfrentan para el desarrollo de los mariposarios es lograr la sobrevivencia y reproducción de la planta hospedera, así como el control de plagas como las hormigas, principalmente porque es imposible usar plaguicidas por las larvas de mariposa.

En el mariposario de El Júpare intentan una reproducción natural: “como si estuvieran en el monte”, dicen los mayos, ya que en laboratorio los resultados son capullos tan frágiles como el papel, imposibles para hacerse sonar.

Fuente: INAH

Con danza, Ardentía acercó al público infantil a El principito, de Antoine de Saint-Exupéry

El niño que cabalga asteroides es la coreografía creada por Reyna Pérez, inspirada en El principito, de Antoine de Saint-Exupéry, uno de los relatos más emblemáticos en el mundo de la literatura universal, con la cual busca acercar a los espectadores a una historia llena de fantasía y profundidad humana.

La pieza fue interpretada por la compañía Ardentía en el Teatro de la Danza Guillermina Bravo del Centro Cultural del Bosque, el pasado fin de semana en el marco de la campaña #VolverAVerte de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).

El montaje, más que una interpretación, es una apuesta artística a la búsqueda y al encuentro con uno mismo, explicó la directora de la agrupación, Reyna Pérez. Si bien, aclara que no intentó hacer una narración literal, considera oportuno destacar que a través de su obra reconoce el legado del autor: “Nuestra historia rinde homenaje al célebre El principito, de Saint-Exupéry, que desde 1943 hasta la fecha nos reencuentra con la belleza de una puesta de Sol, el canto del agua cristalina, la fragancia de una flor y lo que todo ello significa en nuestra existencia”.

Sobre el proceso creativo, la maestra y ensayadora de la Compañía Nacional de Danza del INBAL estructuró una pasarela en la cual convergen lo clásico y lo contemporáneo, lo circense y lo solemne, en la que cada asteroide es un microcosmos de música y danza de distintas geografías.

“Aquí se encuentra el significado de algunas situaciones, se potencian ciertos personajes e incluso se actualizan determinados elementos estéticos para construir una nueva historia, sin embargo, en el discurso original, aquello esencial que no puede ser visto por los ojos, sino con el corazón, se mantiene intacto, para que el espectador disfrute y acompañe a nuestro niño en su cabalgata por los asteroides”.

Además de danza, en la puesta en escena se fusionan otras artes, como el circo, el teatro y la música, de ahí que sea una propuesta multidisciplinaria detonadora de impactantes imágenes oníricas protagonizadas por 14 bailarines. Sobresale la musicalización y edición de Crescencio Luviano y Joaquín López Chas, la escenografía y vestuario de Mauricio Ascencio, así como la iluminación de Rafael Mendoza.

La maestra Pérez —quien en 2015 recibió los reconocimientos Una vida en la danza y por 40 años de servicio en el INBAL—, expresó que la pieza, además de los logros escénicos, conlleva un gran mensaje: “Nos invita al recuerdo de la infancia, de aquellos libros fantásticos que nos hacen evocar la inocencia y el asombro aún latentes en nuestro interior, y nos alientan a no perder la capacidad de imaginar y de soñar”.

Ardentía tiene casi dos décadas de existencia; se ha presentado en escenarios del país, así como en festivales nacionales e internacionales. Su particular estilo dancístico para crear obras infantiles y juveniles le ha valido el reconocimiento del gremio y del público. Su nombre apela al reflejo de la Luna que ilumina la orilla del mar y forma un halo irrepetible de movimientos e imágenes.

Fuente: INBAL

A 7 días del cierre de inscripciones X Concurso

Pasión por la Danza 2021
Cupo Limitado
Solicita las bases
Coordinadora: Liliana Flores Martínez
Correos electrónico:
produccionespasionporladanza@gmail.com
Facebook:pasion.porladanzadf
Celular: 55 4011 1381

Antares presenta en el Cenart una coreografía monumental sobre la revaloración del cuerpo en tiempos de crisis

“La reflexión del cuerpo no puede detenerse. Menos en este momento de la historia donde la crisis sanitaria potencializó el distanciamiento social. Hoy más que nunca hay que volver a mirarnos y revalorarnos desde la diversidad de nuestros cuerpos”.

Bajo esta premisa, Miguel Mancillas resalta lo apropiado de traer nuevamente a escena su propuesta coreográfica de gran formato Las buenas maneras, que tendrá tres únicas funciones en el Teatro Raúl Flores Canelo del Centro Nacional de las Artes (Cenart), institución de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.

Después de dos años de ausencia en la capital mexicana, la agrupación sonorense Antares volverá con esta pieza que es una de sus más recientes creaciones y se ha refrendado como una de las joyas de su repertorio, conformado durante sus más de tres décadas de existencia.

En Las buenas maneras, el destacado bailarín y coreógrafo recurre al movimiento de quince bailarines en escena para compartir algunas inquietudes personales en torno a la naturalidad y la artificialidad humanas, partiendo de ciertos estereotipos corporales establecidos por la sociedad.

Mancillas, quien fue ganador del Premio Nacional de Danza Contemporánea José Limón en 2018, recuerda que esta pieza surgió a raíz de los planteamientos que se hacen en torno al cuerpo y los condicionantes que se le exigen; es decir, lo que la sociedad cree que es idóneo para un hombre o una mujer.

A través de Las buenas maneras, el coreógrafo sonorense provoca al público con un espectacular montaje donde los intérpretes se apoderan del escenario, el cual está habitado por una gran escalinata que enmarca sus movimientos. Todo ello cobijado musicalmente con la famosa pieza Totentanz o Danza macabra, de Franz Liszt.

Para Mancillas, la idea del cuerpo ha cambiado mucho a raíz del distanciamiento social que se ha registrado en el mundo: “El sentido de insatisfacción es una bomba de tiempo. Hay mucha gente que ya no quiere volver a saludarse, tocar o besarse. Esto es fuerte porque el cuerpo requiere una gran cantidad de contacto emocional y físico; sólo así el cuerpo puede tener un sentido de completitud”.

En ese sentido, el coreógrafo está convencido que su pieza Las buenas maneras le brinda una oportunidad al espectador para verse a sí mismo y entender la diversidad que nos caracteriza como humanidad. “Mi obra es una invitación para volvernos a ver y respetar nuestra verdadera forma y atrevernos a existir”, agrega.

Las funciones de Las buenas maneras se llevarán a cabo como parte de la campaña #VolverAVerte, el viernes 1 de octubre, a las 20:00 h; sábado 2, a las 19:00 h; y domingo 3, a las 18:00 h; el público al que está dirigida es para mayores de 15 años y el costo del boleto es de $120, disponibles a través del sistema Ticketmaster y en las taquillas del Cenart.

Las personas asistentes deberán seguir un riguroso protocolo para la protección de todos, el cual incluye el acceso a través de un filtro sanitario, uso obligatorio de cubrebocas y la sana distancia, de acuerdo con los lineamientos establecidos por las autoridades sanitarias. Para más información consulta la página www.cenart.gob.mx.

Fuente: Centro Nacional de las Artes

X Concurso Pasión por la Danza 2021

El 10 de octubre del presente año es la fecha definitiva para el
cierre de inscripciones. El X Concurso Pasión por la Danza se
llevará a cabo el sábado 30 de octubre del año en curso, en las
instalaciones del Centro para las Artes Escénicas, «Ernesto Gómez
Cruz»

X Concurso Pasión por la Danza 2021
Cupo Limitado
Solicita las bases
Coordinadora: Liliana Flores Martínez
Correos electrónico:
produccionespasionporladanza@gmail.com
Facebook:pasion.porladanzadf
Celular: 55 4011 1381